Excitatio

Ahora ya sé cómo termina esta historia.
Ahora asaltan mi memoria todas las ocasiones que te escuché llorar esperando una palabra mía y yo, pagaba con mi silencio, con frialdad todo el cariño que me dabas.

Es apenas justo si me odias, si no quieres verme, si te hartaste de mí. Yo mismo me canso de mi existencia y hasta trato de arrojarme por la borda.

De nada sirven estas palabras ni hacerte saber el dolor que me causa esta situación, pues es sólo una consecuencia de todo el daño que te causé y lo tendré por un largo tiempo.

Quisiera poder tal vez echar el tiempo atrás y evitarte el sufrimiento, salvarte de mí y de mi mundo inerte. Llevar alegría a tu vida por otro lugar, con otras personas, otros besos, otras caricias, alguien que te merezca y valore lo que eres y lo que serás. No un imbécil con un manojo de quebrantos y miserias como yo.

No dejé nada bueno en tu vida y seré el imaginario de la maldad, lo peor que te pudo suceder. No creas que lo digo con cinismo, me destroza el alma esa terrible realidad, me llena los ojos y el corazón de llanto, me asfixian las palabras que no podré decir y menos ahora cuando de nada valen.

Ya no despertaremos para encontrarnos desnudos, ya no despertaremos para echarnos de menos. Ruego a los cielos para que despiertes con las heridas sanadas,  ruego al cielo para que me permita nunca más despertar.

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