Cáncer de amor

Y me miro otra vez en este espejo
No encuentro nada nuevo
¿Es mi retrato o mi acetato?
¿Son esas que se cuentan, mis costillas
O acaso tus desplantes?

Es ese hueco negro a mi costado izquierdo lo que fue mi corazón
En mis manos es liviano
En mi pecho tiene el peso de los errores
Las cenizas que ahora lo componen se han compactado en una masa informe

Palabras muertas

Aunque me sienta oprimido,
No me encuentro bajo una piedra.
Miré a mi alrededor ,
No me escondo tras las paredes.
Aquí estoy, como la última vez.

Pero no pediré al viento que me cuente tus secretos,
No buscaré en él tu aliento
Ni aunque venga pronunciando mi nombre.

Si tienes algo que decir,
Dilo de frente.
La condena no te prohibió proferir espinas,
No veo por qué no se ocupe ahora de tus lamentos.

No puedo aceptar que vengas
Repitiendo lo que ya sabemos
Como una excusa para ausentarte
Para esconderte.
No me hables más de distancias insurcables
Ni de amores perennes.

Si queda alguna duda de lo que no quieres en lo que quieres, ten en cuenta que sólo queda lo que haces.
Si tienes algo que decir, te escucharé.
Pero no tires las palabras al aire sin saber a dónde llegarán, sin saber qué sentido tendrán, sin saber si al llegar...
Ya son palabras muertas.

Aceptación

Tu nombre se está borrando
de la proa de mi barca
ojalá que el mar pudiera,
borrármelo a mí del alma.

Emilio José

Por tu reciente actitud sospecho
Pretendes eliminarme de todo lo tuyo.
¡Bien por ti!

No quiero ser un fantasma
No quiero ser una piedra
No quiero, por bien ninguno
Llegar a ser un peso para ti.

Te conozco, pero no comprendo
Te comprendo y te desconozco

Aún el rubor ocupa tus pómulos con mi contacto
Como un acto demoníaco y sin sentido
Al igual que la caída de las hojas en el otoño
¿Sin sentido?

Si ese es el destino que siempre nos aguardó
Tendré que aceptarlo
Pero sabe, que tal vez pueda el globo girar al revés, antes que la noche caiga sobre mis ideas.